Cuando un desconocido se acerca a nosotros en una calle oscura, experimentamos miedo: una respuesta a una amenaza externa, clara y no conflictiva o, por el contrario, cuando sentimos miedo sin una amenaza clara, es muy posible que experimentemos ansiedad: una respuesta a una amenaza interna, desconocida, ambigua o conflictiva.
Todos experimentamos ansiedad de vez en cuando, en dosis bajas y adecuadas, la ansiedad se considera eficaz y nos permite prepararnos para situaciones críticas o amenazantes como un examen, el abandono de la pareja, etc. Sin embargo, cuando la ansiedad surge en dosis altas y en ausencia de un factor amenazante real, puede afectar significativamente la calidad de vida.
...